CLOUD COMPUTING
Cloud computing o computación en la nube es el acceso bajo demanda a recursos informáticos (físicos o virtual servers, almacenamiento de datos, capacidades de red, herramientas de desarrollo de aplicaciones, software, plataformas analíticas impulsadas por IA y más) a través de Internet con los precios de pago por uso.
Cuando utiliza servicios en la nube, accede a servidores remotos, potentes computadoras con mainframe alojadas en grandes centros de datos, a través de Internet. El modelo de computación en la nube le brinda a usted, el cliente, mayor flexibilidad y escalabilidad en comparación con la infraestructura on-premises tradicional.
La computación en la nube es fundamental en nuestra vida cotidiana, ya sea para acceder a una aplicación en la nube, como Google Gmail, transmitir una película en Netflix o jugar videojuegos alojados en la nube. Con la computación en la nube, usted obtiene la potencia de procesamiento o el almacenamiento que necesita, sin tener que poseer ni gestionar el hardware físico usted mismo.
También se ha vuelto indispensable en entornos empresariales, desde pequeñas startups hasta compañías globales, ya que ofrece mayor flexibilidad y escalabilidad que la infraestructura tradicional on-premises. Sus numerosas aplicaciones empresariales incluyen permitir el trabajo remoto al hacer que los datos y las aplicaciones sean accesibles desde cualquier lugar, crear la infraestructura para la interacción del cliente y proporcionar la gran potencia informática y otros recursos necesarios para usar las tecnologías de punta, como la IA generativa y la computación cuántica.
Un proveedor de servicios en la nube (CSP) gestiona servicios tecnológicos basados en la nube alojados en un centro de datos remoto y suele poner a disposición estos recursos por una cuota de suscripción mensual o de pago por uso.
El cloud computing es la disponibilidad de recursos de computación bajo demanda (como almacenamiento e infraestructura) como servicios a través de Internet. Elimina la necesidad de que las personas y las empresas gestionen sus propios recursos físicos y paguen solo por lo que utilicen.
Cómo funciona el cloud
computing
Los modelos de servicio
de cloud computing se basan en el concepto de compartir recursos informáticos,
software e información bajo demanda por Internet. Las empresas o personas
físicas pagan para acceder a un grupo virtual de recursos compartidos, incluidos
servicios de computación, almacenamiento y redes, que se encuentran en
servidores remotos propiedad de proveedores de servicios y gestionados por
ellos.
Una de las muchas ventajas que ofrece el cloud computing es
que solo pagas por lo que utilizas. De este modo, las organizaciones pueden
escalar de forma más rápida y eficiente sin la necesidad de comprar y mantener
sus propios centros de datos físicos y servidores.
Es decir, el cloud
computing utiliza una red (normalmente, Internet) para conectar a los usuarios
a una plataforma en la nube donde solicitan y acceden a servicios informáticos
alquilados. Un servidor central gestiona toda la comunicación entre los dispositivos
y los servidores de cliente para facilitar el intercambio de datos. Las
funciones de seguridad y privacidad son componentes habituales para mantener la
seguridad de esta información.
A la hora de adoptar una
arquitectura de cloud computing, no hay una solución universal. Puede que lo
que funcione para otra empresa no se adapte a ti y a tus necesidades
empresariales. De hecho, esta flexibilidad y versatilidad son dos de los
aspectos distintivos de la nube que permiten a las empresas adaptarse
rápidamente a los cambios de los mercados o de las métricas.
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